Comentario sobre artículo de Carnicero

Cometario sobre artículo de C. Carnicero

El discurso me parece que sólo deja margen a la claudicación , no exenta de lirismo neorromántico, o a una nueva toma de la Bastilla; y querido Carlos corren malos tiempos para ambas líricas…Someternos al Diktat estadounidense o de los mercados, que ya vamos sabiendo vienen a ser lo mismo, no solo presupone abjurar de los valores y principios que representa, bien o mal, la Unión Europea, que ya de por si  están bien en precario y a la vista todos, y asumir los errores de cálculo y  apreciación  de los problemas de su diseño  ( libro blanco del mercado interior, diseño de las fases de unión económica y monetaria, calendarios, compromisos vinculantes) ;  presupone, asimismo,  negar de facto la Europa de los ciudadanos , ni siquiera hablo del marco constitucional o la entidad jurídica de Europa, y renunciar a la solidaridad y a  los compromisos con la prestación de auxilios a sus ciudadanos, sobre todo a los más desamparados, viejos, discapacitados, enfermos…

Por otra parte una nueva toma de La Bastilla, una rebelión cívica amplísima, supondría una involución en los esfuerzos acometidos para la convergencia, todos los esfuerzos y sacrificios para poder construir la Europa de los ciudadanos darían al traste y cada palo , cada Nación, aguantaría su vela…¿ Qué es peor? Ambas soluciones igual de malas…

La mirada asiática  de Europa  (ASEM ) significa una línea de vida en el barco europeo…Si nuestros gobernantes tienen sentido común y amplitud de miras seguirán ahondando y abundando en esas relaciones que pueden garantizar  algo más que nuestra estabilidad a corto/medio plazo, pueden garantizar la viabilidad de la UE.

Así que dejémonos de pandemonium  y rituales satanizadores que sin lograr garantizar nuestro propio sistema solidario de vivir y dejar vivir mal vamos a ayudar a  que se respeten los derechos humanos en China o en ninguna otra parte del mundo…

saludos

El artículo de Carnicero

Crisis de la izquierda o agotamiento del modelo social

La palabra “sistémica” se añadió hace poco tiempo al vocabulario de la politología. En general se refiere a lo que afecta a la totalidad de un organismo o a un sistema. El vocablo se ha puesto de moda para evidenciar la concatenación de efecto dominó que arrancó con la crisis financiera de carácter especulativo y que ha terminado por contaminar a la economía productiva motivando un recorte de derechos sociales, e incluso fundamentales, en las sociedad. Y no es una crisis económica ni siquiera en su acepción más amplia: es una crisis social que afecta a un modo de vida que probablemente nunca tendrá los parámetros que había alcanzado en la sociedad del bienestar.
Naturalmente, como ha ocurrido a lo largo de la historia, excepto en las pandemias anteriores a los espectaculares avances de la medicina y a partir de la aparición del algodón – John K. Galbraith introduce uno de sus libros más famosos: La Riqueza y la Pobreza de las Naciones, con la anécdota de lo que significó el uso del algodón en la ropa interior para las enfermedades infecciosas de la piel- y los descubrimientos sanitarios de finales del XIX, la crisis afecta de diferente manera según la extracción social de los ciudadanos, su pertenencia a las élites ejecutivas que han sustituido la administración de la propiedad.
Los asalariados están en el pico de la piragua, que es una expresión cubana que refleja mejor que ninguna otra la inestabilidad. Y los recortes que el sistema económico gobernado por quienes provocaron la crisis, amenaza con no tener final: nadie garantiza el nivel de sacrificios sociales necesarios para dar por finalizado este periodo de crisis sistémica.
En paralelo empieza a cundir el pánico entre los intelectuales de izquierda que no encuentras fórmulas de recambio para los proyectos políticos que terminaron su vigencia con la caída del muro de Berlín.
Los partidos conservadores han avanzado como una mancha de aceite por toda la Europa Occidental. El breve paréntesis del control de Barack Obama y del Partido Demócrata en las dos cámaras ha terminado con la contaminación del Tea Party en el Congreso. Para colmo de males, la economía modélica de crecimiento en el mundo, la China, se soporta en un sistema político autoritario que desconoce la existencia de derechos laborales. En el universo chino la productividad radica en la miseria salarial y en la ausencia de cualquier derecho fundamental de los trabajadores.
España, Portugal y Grecia –que junto a Estonia son los únicos países gobernados por partidos socialdemócratas- han tirado la toalla de sus principios por el acoso de los mercados y de los partidos conservadores que son quienes les permiten esos abusos y los propician.
En España las encuestas son demoledoras para el PSOE y el PP, con su agenda oculta, su connivencia con la corrupción amenaza con que las próximas elecciones sean un paseo militar para ellos.
Los sindicatos se encuentran acosados y desbordados. Y la sociedad, que en un porcentaje importante puede estar escandalizada con la naturaleza de esta crisis, está catártica, deprimida y atemorizada.
Es hora de exigir respuestas desde la izquierda y sólo una profunda rebelión social puede forzar los mecanismos para ponerla en marcha. Hoy lunes nos levantamos pendientes de saber si el acoso de los mercados motivará la necesidad de intervención directa en Portugal. Y eso nos afectara otra vez directamente a los españoles. Y la única pregunta interesante que queda sin responderse es cual es el límite de resignación y de pérdida de derechos al que estamos dispuestos a asistir como sociedad en un universo de enormes desigualdades.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en opinión. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s